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lunes, 10 de diciembre de 2018

Pastel de cordero





Como nos gusta el cordero en casa, es algo que nos encanta.
Pensando en traeros recetas saladas de Navidad, se me ocurrió que este Pastel de cordero era una opción la mar de interesante, porque siempre tenemos reuniones con amigos o más informales donde un pastel así es una opción muy buena, ya que se puede hacer con antelación y calentarlo en el horno antes de servir, además se transporta fenomenal cuando es una cena de picoteo o de que cada quien lleve algo.





Por eso cuando desde Carne de Lechal y Cordero  me invitaron a una jornada gastronómica para conocer más sobre el cordero, sus elaboraciones, nuevos cortes y su sostenibilidad, no pude estar más contenta.

En el viaje que hicimos a Valladolid conocimos a Benito un pastor de ovejas con una vida muy sacrificada pero con un amor y pasión por sus ovejas que nos produjo una gran  admiración.
Unas jornadas de sol a sol, 365 días al año sin descanso, porque nadie como el conoce a sus ovejas y sabe lo que necesitan en cada momento.
Nos contó que se tomó un día libre y las dejó a cargo de alguien,  cuando volvió muchas se habían empachado de comer tanto sin control, porque las ovejas comen y comen si nadie les echa el alto. Como consecuencia de ello muchas muririeron tristemente.
Y es que comprando carne de cordero apoyamos a las cientos de familias que viven de la carne de cordero.
Consumir carne de lechal, cordero y cabrito es sano, es sabroso y sobre todo es sostenible. Este sector ganadero es el que mejor mantiene vivo y activo el medio rural, como el ejemplo que os contaba de Benito.
 Su sostenibilidad se fundamenta en los beneficios ambientales, sociales y económicos que esta ganadería y el pastoreo ejercen sobre territorios y paisajes.  Nuestros campos y sus paisajes no serían los mismos sin la labor que ejerce el pastoreo de las ovejas.

Si te gusta el cordero tanto como a mí, no puedes perderte  Recetas con Cordero, seguro que alguna te encanta.

Como os decía, el viernes tuve una cena con amigos, de estas prenavideñas y les preparé el pastel nos gustó mucho mucho.
La parte del cordero que usé super jugosa, con la mezcla de las espinacas y el queso lo hace jugoso y sabroso a más no poder.
Y que os voy a decir de la masa, una masa de pan enriquecida por el huevo que es el acompañamiento ideal para ir empujando el relleno.
Nada, que no podéis dejar de hacerlo si os gusta el cordero.

La receta es de mi querida Raquel Carmona de Los Tragaldabas


INGREDIENTES:
Para un molde de 22cm o 24cm (para 8 personas)

Para la masa:
5 gr de levadura seca
490gr de harina
2 cucharadas de aceite de oliva
2 huevos M
170ml de agua

Para el relleno
2 cebollas pequeñas
2 ajos
2 puerros
700 gr de filete de pierna de cordero
1/2 cucharadita de canela
150ml de vino blanco u oloroso
150ml de agua
2 huevos M
50gr de queso de cabra
110gr de queso de oveja
600gr de espinacas frescas
Sal
Pimienta



ELABORACIÓN
De la masa:
En un bol de la batidora ponemos la harina junto con el agua, los huevos y el aceite y amasamos unos 5 minutos a velocidad baja/media.
Cuando la mezcla sea homogénea y se despegue de las paredes agregamos ela levadura, continuamos amasando otros 5 minutos más y por último añadimos la sal y amasamos dos o tres minutos.
Para saber si nuestra masa está lista haremos la prueba de la membrana que consiste en  coger un poquito de masa con las manos y con cuidado la vamos estirando hasta que se forme una membrana translucida. que no se rompa fácilmente, al final siempre acaba rompiéndose, no te preocupes, pero se debe formar y aguantar bien.
Otra pista es que la masa debe ser satinada y lisa. Debe estar completamente separada de los bordes del bol.
Engrasamos un bol con aceite y dejamos la masa que repose hasta doblar su volumen, tapamos con film alimentario engrasado en aceite.
Si has hecho la masa la noche anterior puedes dejar que “duerma” toda la noche en la nevera. Esto es lo que suelo hacer yo, porque así la masa se llena de aromas y matices, es como hacer un guiso en cazuela de barro, al chup chup.



Del relleno:
Cortamos las cebollas en juliana, los puerros y picamos los ajos.
Sofreímos en una sartén  amplia con 3-4 cucharadas de aceite, una vez  que esté sofrito sacamos y reservamos.
En el mismo cazo ponemos los filetes de la pierna de cordero, salpimentados, para dorar, lo haremos en tandas para que nos quepan todos.
Una vez sellados los  introducimos de nuevo en la sartén, agregamos el sofrito de la cebolla y añadimos el vino dejamos que se evapore el alcohol y a continuación agregamos el agua y la canela. 
Bajamos el fuego y dejamos cocer durante 30-40 minutos. Como la salsa se habrá reducido tendremos cuidado de que no se nos pegue, los últimos minutos. Apartamos del fuego y dejamos enfriar un poco, con la ayuda de un cuchillo y tenedor vamos desmenuzando el cordero, tampoco hace falta que se quede en hebras, unos trocitos medianos, irán muy bien.

Cocemos las espinacas con una pizca de sal en abundante agua durante 5 minutos. Una vez listas escurrimos muy bien para que no tengan nada de agua, si dejamos demasiada agua se nos humedecerá en exceso la masa y no se nos horneará bien.
Rallamos el queso de oveja y batimos un huevo y añadimos el queso de cabra.
Precalentamos el horno a 180º.
Engrasamos el molde desmontable de unos 22 o 24cm de diámetro.
Dividimos la masa en dos partes, una más grande que la otra. Estiramos la masa con ayuda de un rodillo, si notas que la masa se encoge después de estirarla, tápala con un paño y espera 10 minutos a que el gluten se relaje,  así podremos estirarla sin problemas y  colocarla  sobre nuestro molde, presionamos la base y paredes para que quede correctamente. 
La masa sobrante que queda por el borde y la dejamos para luego unir con la tapa. Estiramos la otra parte de la masa.

Rellenamos el pastel, primero ponemos el cordero, encima las espinacas y a continuación la mezcla de los quesos.
Ponemos la tapa de nuestro pastel y los unimos con la masa sobrante de la base, vamos dando pellizcos para unirlas hasta sellar.
Batimos el huevo restante y pintamos la tapa.
Horneamos durante unos 50 minutos, 180º-200º o hasta que nuestro pastel esté dorado. Sacamos, dejamos templar 10 minutos y desmoldamos. 

Podemos consumirlo caliente o a temperatura ambiente, yo lo que hice fue calentarlo unos minutos en el horno, ya que lo hice por la mañana para su sesión de fotos y mis amigos vinieron por la noche.


Como siempre os dejo con el verdadero pedacito de cielo:

El oficial romano que estaba frente a él, al ver como había muerto, reclamó: ¿Este hombre era verdaderamente el Hijo de Dios" marcos15:39

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