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martes, 16 de enero de 2018

Magdalenas de nata caseras



Mi marido es un santo
Pobre mío, le encanta todo lo que preparo y es mi mejor fan.
Pero a él, le apasionan las magdalenas,  y a mí me ha dado por la repostería anglosajona y norteamericana…
Como os digo un santo.

Así que me he propuesto ir metiendo recetas tradicionales en el blog para poder resarcirle de tantos años de apoyo incondicional comiendo repostería extranjera.
Y creo que estas magdalenas de nata han sido todo un regalo para él, que ha hecho acopio y dice que no piensa repartir. Aunque yo le voy a birlar dos para mi madre y dos para mi suegra…que también tienen derecho y además, nos han parido.

Como además, como al susodicho, le apasiona el agua de azahar y la naranja las he aromatizado así, para que su felicidad fuera plena.

Son unas magdalenas súper esponjosas, con un sabor a mantequilla maravilloso que recuerdan un poco a las mantecadas, combinada con el agua de azahar y la ralladura de naranja, hacen una magdalena con un sabor exquisito.





Mis Consideraciones:
Puedes cambiar el agua de azahar y la ralladura, por lo que tu quieras, como vainilla, limón, canela…

El truco fundamental de las magdelanas es el batido del azúcar y los huevos durante al menos 10 minutos, nos va a dar toda la esponjosidad.

Podrías también sustituir la mantequilla por AOVE, yo no lo haría, pero puedes, serían unos 230ml.

Para conseguir el tan ansiado copete, debes someterlas a un choque térmico, por eso una vez hechas se meten en la nevera, un par de horas, o como en  mi caso toda la noche.
Esta receta se puede hacer con 2 sobrecillos de gasosa (los blancos y morados) pero en ese caso, no  podríamos dejar la masa en la nevera más de una hora.
Precalentamos el horno a 250 con ventilador y cuando las metemos bajamos a 180 calor abajo sin ventilador, los últimos 5 minutos podemos volver a poner el ventilador para que se terminen de dorar.
Pero ten cuidado que no te pase como a mí, que no me he dado cuenta y he bajado el horno a 150 grados, por eso si te fijas, algunas están planas.

Los huevos que uso son de mis gallinas, por eso estas magdalenas tienen ese color amarillito tan apetecible.

La receta la he sacado del precioso blog de Miriam “Elinvitado de invierno” que a su vez se basó en el bonito blog de Pam “Uno dedos”.
La receta al final es de Pam, pero los trucos son de Miriam.



INGREDIENTES:

400gr de harina
1 sobre de levadura química (15gr)
Una pizca de sal
250gr de azúcar
4 huevos medianos
250gr de mantequilla derretida y enfriada
150ml de nata con un 35% de materia grasa
1 cuchara de Azúcar invertido o miel
 Ralladura de una naranja
Agua de azahar al gusto



ELABORACIÓN:
Para unas 18 magdalenas.
Derretimos la mantequilla y la dejamos enfriar.
Ponemos a batir los huevos y el azúcar con la ayuda de unas varillas, este paso es fundamental, por eso nos llevará unos 10 minutos.
Agregamos la mantequilla fundida y atemperada en forma de hilo mientras seguimos batiendo.
Tamizamos la  harina, la levadura, la sal y se la incorporamos a la mezcla anterior mientras seguimos batiendo a velocidad media baja.
Montamos un poco la nata, para que coja cuerpo, sin que llegue a estar montada del todo y se la añadimos a la mezcla anterior con la ayuda de una lengua de cocina con movimientos envolventes.
Llevamos a la nevera una hora, o como en mi caso toda la noche.

Precalentamos el horno a 250 grados con ventilador.
Disponemos las capsulas en un molde para cupcakes, si no tienes puedes ponerlas dentro de una flanera, llenamos tres cuartos de su capacidad y echamos un poquito de azúcar por encima.

Metemos las magdalenas dentro del horno en la posición media baja y bajamos a 180 grados calor abajo sin ventilador durante 15 minutos y luego otros 5 más con ventilador, para que termine de dorarse la magdalena y no se baje el copete.
Pinchamos con una brocheta para saber si están, si es así las sacamos y las ponemos sobre una rejilla, sino las dejaremos un para de minutos más.

Ya solo nos queda esperar a que enfríen para disfrutar de ellas, aunque yo se de uno que no ha esperado.

Espero que os guste y que las hagáis, por favor etiquetadme que me  encanta verlas.
Cualquier duda, aquí o en mi FB o en IG.

Como siempre os dejo con el verdadero pedacito de cielo.
“Poned todas vuestras preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque é cuida de vosotros” 1ª de Pedro 5:7