martes, 19 de diciembre de 2017

Pastel de Kiev



Este Pastel de Kiev es una delicia, nos ha sorprendido a todos.
No es un pastel al uso, ya que va relleno de merenguitos y además la crema exterior es un Buttercream Ruso a base de mantequilla y leche condensada.
Si has leído bien, leche condensada.
No me habrás visto en el blog, al menos que yo recuerde, ningún Buttercream clásico de mantequilla y azúcar glas, porque no me gustan, por dos motivos se me hace muy dulce ( y yo soy de dulce) y no me gusta notar el azúcar glas , es crunch, crunch...
La llevé a la cena de Navidad de mi iglesia.
Es traición que yo lleve tarta a esa cena y es tradición también que se forme una cola de jóvenes detrás de mi, mientras voy partiendo y repartiendo. Los que me seguís en IG lo habréis podido ver en mis Stories.
También veríais que no quedó nada de nada…

Esta tarta sorpende por su interior, los merengues si están bien horneados, quedan duritos y la crema de leche condensada es para morirse de buena, tenéis que probarla, o animo encarecidamente a ello.
Tiene muchos pasos, pero no es difícil y queda espectacular de presencia con ese corte y de sabor.




Esta es mi tarta elegida para celebrar la Nochebuena y para además festejar que he sido una de las ganadoras en el Concusro Cocineros Blogueros de Canal Cocina elegida por el Jurado.
No puedo estar más feliz, cuando leí el correo que me pilló por sorpresa, no daba crédito, primero grité y luego lloré.
Mi hija y mi marido se pegaron un buen susto, se vinieron al ordenador y yo no era capaz de leer entre hipos y lágrimas.
Entendí perfectamente a los chicos de OT cuando les hicieron leer en voz alta la carta donde se les decía que eran los eljidos para entrar en la academia.
Ya sabéis que soy un poco dramas y que para según que cosas tengo cierta tendencia a la exageración.
Quiero daros las gracias a ti que me lees, porque este premio es también un poco vuestro, por todo vuestro apoyo en las redes y en el blog, por cada comentario, me gusta, por cada vez que compartís, MIL GRACIAS, este premio es también vuestro.



IGREDIENTES:
Para los merenguitos:
4 claras de huevo L
225gr de azúcar
Una pizca de sal
1 taza de avellanas picadas

Para el bizcocho Genovés
4 huevos L
170gre de azúcar blanca
80gr de harina

Almíbar:
60gr de azúcar
50ml de agua tibia
1 cucharadita de esencia de vainilla

Para el Buttercream Ruso:
340gr de mantequilla a temperatura ambiente sin sal
600gr de leche condensada

Ganache de Chocolate:
75gr de chocolate negro
75gr de nata para montar
15gr de mantequilla



MIS CONSIDERACIÓNES:
Lo primero que haremos será organizarnos, ya hemos dicho que esta tarta tiene varios pasos pero no es complicada y para eso estamos en Navidad, para hacer cosas especiales.
Primero haremos los merenguitos, podemos hacerlo con días de antelación e incluso semanas.
Luego el bizcocho que podríamos congelar si fuera el caso.
Y por último el buttercream que dura varios días en la nevera.
Los merenguitos es mejor que “duerman” una vez horneados toda la noche en la nevera o al menos dos o tres horas para asegurarnos que están bien secos, sino se humedecerán en el montaje de la tarta y se quedaran babosos arruinando nuestra tarta.

Para hacer el Bizcocho Genovés es muy importante el batido de los huevos con el azúcar, necesitamos que estén bien montados eso te llevará unos 7/8 minutos si tienes KA algo más con una batidora de doble varilla, eso es lo que le va a dar estructura al bizcochos, si no, colapsara  y se nos bajará al sacarlos del horno o hacia el final de la cocción.

Cuando hagamos el Buttercream ruso debemos tener la precaución de tener tanto la mantequilla como la leche condensada a temperatura ambiente, para que no se nos corte la crema

Para montar el pastel usa el molde desmoldable que has usado para hornear, para que sea más fácil.



ELABORACIÓN:
Merenguitos:
Asegúrate de que hay restos de yemas y de que el bol está absolutamente limpio de grasa. Empezamos a batir a baja velocidad, cuando hayan espumado añadimos la pizca de sal, continuamos batiendo y cuando veamos las claras están semimontadas añadimos el azúcar a cucharadas hasta acabar con el azúcar mientras seguimos batiendo. Esto nos llevará en una batidora tipo KA unos 10/15 minutos un poco más en una batidora de doble varilla.
En cualquier caso debe quedar un merengue espeso, firme  y brillante.
Mientras bate el merengue podemos aprovechar y picar las avellanas, a mano o con picadora.

Ponemos el merengue en una manga con una boquilla estriada, yo he usado la  8B de witon.
Escudillamos en una bandeja de horno cubierta con papel de horno o con papel teflón.
Los hacemos grandes y medianos, para luego rellenar bien a tarta y para decorar.
Una vez escudillados espolvoreamos con las avellanas picadas, podemos dejar algunos merenguitos sin espolvorear para la decoración.
Con el horno precalentado a 90 grados horneamos durante dos horas, después apagamos el horno y dejamos como mínimo 3 o 4 horas dentro para que se terminen de secar y no queden húmedos por dentro.
Reservamos en una lata o tupper en una despensa, no los podemos meter en la nevera o absorberían la humedad.

Bizcocho:
Para un molde de 20cm
Precalentaremos el horno a 175 grados, cuando vayamos terminando el bizcocho.
Ponemos a batir los huevos con el azúcar, unos 10 minutos en KA, otra opción es levantar la varilla y ver como cae la masa en forma de cinta, si desaparece a los 2 o 3 segundos, ya podemos dejar de batir, de lo contrario seguiremos batiendo.
Tamizamos bien la harina y la incorporamos con la ayuda de un colador en varias tandas y mezclamos con la espátula con movimientos envolventes y mucho cuidado para desmontar los menos posible la masa y mezclamos lo justo para no encontrarnos pegotitos de harina en el bizcocho pero que tampoco se nos desarrolle el gluten.

Usaremos un  molde de 20cm y ponemos un disco de papel de hornear en la base, en este caso no engrasaremos para que el bizcocho pueda “agarrarse” a las paredes del molde y subir.
Horneamos a 175 grados durante 30 o 35 minutos.
Reservamos en el frigo envuelto en film en caliente (pero teniendo cuidado de que no se nos rompa).
Lo mejor es tener los bizcochos hechos de un día para otro o al menos de la mañana a la noche, para poder cortarlos y manejarlos con mayor facilidad, además el sabor de un bizcocho reposado es mucho mayor.

Buttercream Ruso:
Ponemos la mantequilla en punto pomada en el bol de la batidora y empezamos a batir para que esponje. Este paso es muy importante, queremos que la mantequilla se llene de aire para que luego admita mejor la leche condensada, puede llevarte 5 o 7 minutos, raspa de vez en cuando el bol y sigue batiendo.
Una vez tenemos nuestra mantequilla bien esponjosa y se ha vuelto más blanca, empezamos a añadir la leche condensada que estará a temperatura ambiente.
Lo haremos en tres o cuatro veces, batiendo un poquito cada vez y raspando el fondo, así hasta acabar. Por ultimo añadimos la esencia de vainilla.
Tendremos una crema suave y sedosa con un sabor espectacular.



MONTAJE:
No dejéis de ver este link, donde podéis ver un paso a paso del montaje.
Mezclamos el azúcar y el agua para hacer el almíbar en un cazo y llevamos a fuego medio, dejaremos hervir unos tres minutos, hasta que veamos que el azúcar se ha disuelto, añadimos la vainilla y reservamos.
Usaremos el mismo molde donde horneamos el bizcocho par ayudarnos con el montaje.
Ponemos un disco de bizcocho en la base del molde, almibaramos bien y ponemos una capa de Buttercream luego empezamos a disponer los merengues, acoplándolos lo mejor que podamos, si hiciera falta podemos hacerlos trozos para cubrir mejor los huecos. Espolvoreamos con las avellanas picadas que nos han sobrado y rellenamos con mas buttercream.
Ponemos la otra capa de bizcocho, almibaramos y llevamos a la nevera, al menos una hora.

Cuando ya esté bien frio y endurecido el  pastel, lo desmoldamos y ponemos sobre una base de tartas, para poder cubrirlo y decorarlo.
Pasamos una espátula por el borde para poder desmoldarlo sin problemas.
Cubrimos con el buttercream como una tarta norma, puedes dejarla seminude como yo o cubrirla totalmente, como te guste más.
Llevala a enfriar y mientras haz el ganache de chocolate, para ello picamos el chocolate y calentamos la nata, cuando este a punto de hervir echamos el chocolate, dejamos reposar unos minutos y mezclamos, por ultimo añadimos la mantequilla para dar brillo.
Normalmente en unos 15 minutos tiene la consistencia adecuada para “dripear” la tarta.
Sacamos de la nevera la tarta y dejamos caer el ganache con la ayuda de una cuchara o de un biberón, por los bordes de la tarta, luego rellenamos el centro y extendemos con la ayuda de una espátula.

Decoramos con los merenguitos en forma de media luna y podemos espolvorear con mas avellanas.

Espero que os guste y la disfrutéis mucho, tanto como nosotros con ella.
Si tenéis dudas me las podéis dejar aquí o en mis redes FB o IG.

Como siempre os dejo con el verdadero pedacito de cielo:


“Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús Él será muy grande y lo llamarán hijo del Altísimo. Lucas1:31