lunes, 13 de noviembre de 2017

Bundt de ron y vainilla



 Ya os he dicho muchas veces que los bizcochos es de las cosas que más hago en casa, porque es lo que más gusta para desayunar, sobre todo a mi hija mayor y a mi marido.
Como sabéis, y sino ya os lo digo yo, el dia 15 de noviembre es el día internacional del Bundt Cake y con la pasión que tengo yo por estos moldes y mi familia por los bizcochos, los ponga en el molde que los ponga, eso es así, no podía yo faltar a esta cita.

Como tenía por estrenar el molde Lotus, me puse a mirar en mi libro de Martha Stewart y vi unos minibundt de ron que me robaron el corazón…literalmente.
Los bizcochos con ron son algo vintage que estaban muy de moda hace unos años.

Cuando yo tenia unos 20 años (ayer mismo) una amiga llamada Manoli, hacía un bizcocho emborrachado de mantequilla y ron que me apasionaba, pues cual fue mi sorpresa que este Bundt de Ron me lo recordó muchísimo, porque si bien  no va emborrachado, lleva un glaseado de mantequilla dorada o marrón que me lo recordó, muchísimo.





En las fotos de este delicioso Bundt de ron estreno modelo, ese día las chicas se declararon en huelga de brazos caídos y le tocó a él.

Con Él no tengo problemas para el posado, no tengo que escuchar las múltiples quejas de mis dos adolescentes gruñonas.
A saber:
-       ¿¿Otra vez??
-       ¿¿Pero para qué??
-       ¡¡Menudo rollo!!!
-       ¡¡Pues son más bonitas las fotos sin gente detrás!
-       ¿¿Queda mucho??
-       ¡¡Me tengo que ir a estudiar!! (esta es mi favorita)

Con mi marido no tengo esas quejas, ni protestas, no.
Él, es entusiasta y voluntarioso y con un profundo deseo de “echar una mano”.
Él no se queja ni protesta, ni mucho menos.
Él solo toquetea la escena desde su posición: detrás de la escena.
Él solo me quiere ayudar, porque piensa que el hecho de que yo haya estado más de una hora retocando, moviendo cositas medio milímetro, cambiando props, calculando el número aureo o proporción divina,  para que todo armonice,  y no haya nada que me desquicie o que me chirríe en la composición, no es en absoluto suficiente.
Él, desde su posición privilegiada detrás de la escena, con una visión global y absoluta del conjunto, me echa una mano y me toquetea la escena.

Y yo que soy de buen corazón, se lo agradezco y mucho.

Supongo que la versión de mis hijas y mi marido, tendría ciertos matices distintos y también os reiríais mucho.
Os recuerdo que tengo un pequeño tutorial como hacer un Bundt Cake perfecto, por si todavía se os para el corazón al ir a desmoldarlo.



INGREDIENTES:
Para el bizcocho:
Para el molde Lotus de Nordic Ware de 5 tazas, si usas un molde “normal” que suelen ser de 9 o 10 tazas dobla la receta.
115gr de mantequilla a temperatura ambiente
120gr de harina
1 cucharadita de levadura tipo Royal
Una pizca de sal
50gr de azúcar blanquilla
90 de azúcar moreno o panela
60mml de buttermilk (50 ml de leche con 10 ml de zumo de limón)
3 huevos M
Una cucharadita de esencia de vainilla
1 o 2 cucharadas un buen ron

Para el glaseado:
55gr de mantequilla
30gr de azúcar glas
2 ó 3 cucharadas de leche
Una cucharadita de esencia de vainilla o la raspadura de una vaina de vainilla.



ELABORACIÓN:
Mezclamos la leche y el limón para hacer el buttermilk y dejamos reposar. Ponemos a cremar la mantequilla con los azúcares, hasta que la mezcla este esponjosa te llevará dos o tres minutos con el accesorio pala de la KA (también puedes hacerlo con una batidora de doble varilla).
 A continuación añadimos la vainilla y  los huevos uno a uno y no añadimos el siguiente hasta que el anterior esté perfectamente integrado.
Añadimos la vainilla y el ron y mezclamos.
Alternamos la harina con el buttermilk comenzando por la harina y terminando con ella.

Engrasamos bien, el molde que hayamos elegido, precalentamos el horno a 180 grados y horneamos unos 30 minutos o hasta que al insertar una brocheta esta salga limpia.
Dejamos enfriar sobre una rejilla y a los 10 minutos desmoldamos.

Mientras se enfría hacemos el glaseado.
Ponemos a calentar en un cazo a fuego medio la mantequilla hasta que empiece a espumar, a partir de ese momento no le quitamos el ojo, cuando veamos que aparecen residuos solidos en el fondo, como motitas, apartamos del fuego antes de que pongan marrones oscuras.
Dejamos entibiar en el frigo unos 5 o 10 minutos, mezclamos con el azúcar glas y añadimos la leche a poquitos según veamos que necesita la mezcla para aligerarse.
Vertemos sobre el bundt y dejamos caer.
Ya tenemos nuestro delicioso bundt listo para desayunar o merendar.

Es realmente delicioso, con un sabor muy especial y muy  jugoso. Espero que lo hagáis y que disfrutéis.
Si tenéis alguna duda ya sabéis que me la podéis dejar aquí o en mis redes FB o IG.

Os dejo como siempre con el verdadero pedacito de cielo:

Salmo 23:6
“Ciertamente tu bondad y amor inagotable me seguirán todos los días de mi vida y en la casa del Señor viviré por siempre.”



Se os quiere