lunes, 30 de octubre de 2017

Cheesecake de calabaza y trucos para una cheesecake perfecta



Que me pierde una cheesecake lo sabéis, que me muero por el caramelo salado también, lo que quizás nos sabíais es me pirran las nueces pecanas y mucho y que me tengo que controlar para no traeros semana si y semana también una cheesecake también, eso no se si lo sabíais, pero ya os lo digo yo…jejeje.
Esta cheesecake es una maravilla, la calabaza le aporta una humedad maravillosa que hace que parezca una mousse, así que si es la primera vez que haces una cheesecake esta es la que debes hacer, porque aunque te pasaras de cocción no se quedaría seca. Y que deciros del sabor,  es de las más deliciosas que yo he probado, nada pesada y no muy dulce.

El otro día en las Stories de Ig os pregunte en las odiosas encuestas si queríais un imperdible de cheesecake o de masas para Pie, ganó el cheesecake pero bastante igualado, así que he pensado que más adelante también os traeré el imperdible de las masas.


Antes de nada quiero contaros algo, que me hace muchísima ilusión, por fin he abierto mi canal de Youtube no sabéis lo que me ha costado, pero ya está, es una realidad. 
Por favor no dejéis de pasaros, no me dejéis solita... 
Si queréis podéis suscribimos y darme un like.
Me estreno ha coincidido con mi presentación para el concurso de Canal Cocina #blogueroscocineros. 
Como veis la receta es de Macarons de café y crema de queso al cacao.
 Además os cuento cositas sobre mi, por favor decidme que os parece.



Mis consideraciones:
Organización ante todo, lo primero que debemos hacer es asar la calabaza o bien en el horno partida por la mitad a 180 hasta que esté tierna o bien cortada en trozos envuelta en film en el microondas hasta que este tierna.
Aplastamos la calabaza con un tenedor y ponemos a escurrir en un colador para que suelte el exceso de agua y reservamos.

Recuerda que el puré de calabaza lo puedes congelar en paquetitos de 300gr por ejemplo y luego cuando lo necesita lo sacas. 
Yo creo que es lo más práctico sobre todo si la asas en el horno, porque ya que lo enciendes, que lo amorticemos.
Y lo segundo que haremos será el caramelo salado para que le de tiempo a enfriar.

Para la base puedes usar galletas de jengibre de Mercadona o de la marca Lotus, también puedes poner galletas normales y luego especias variadas al gusto (canela, jengibre, nuez moscada y clavo).

La proporciones de los quesos crema son un poco a gusto es decir podría haber puesto más mascarpone y menos filadelfia o todo filadelfia.

Tengo muchos cheesecake en el blog, así que si quieres alguno distinto pon cheesecake en el buscador y te saldrán todos, prometo organizar mejor el blog pronto.



TRUCOS IMPERDIBLES PARA UN CHEESECAKE PERFECTO:

Lo primero que quiero deciros es, que porque un cheesecake se raje un poco o se baje no pasa absolutamente nada, estará igual de bueno,  es sólo estético, pero aún y así yo os daré los trucos para procurar que esto no pase.
Lo que no puede ser bajo ningún concepto es que la cheesecake esta pasada de cocción, eso si que es un drama, porque simplemente es que no pasa, se hace un mazacote que no consigue pasar de la garganta.
Soy un poco dramas, ya lo se, pero no hay peor cosa en el mundo que una cheesecake seca, no puedo con ello.
Mmmm
A lo mejor y si, soy un poco dramas….
Jajajaja

Los ingredientes deben estar a temperatura ambiente para facilitar el mezclado.

Se mezcla con el accesorio pala a baja velocidad siempre, lo que queremos hacer es mezclar y no batir. Si no tienes amasadora tipo KA, usa la batidora con las varillas a velocidad mínima, también se puede hacer a mano. Si metes mucho aire al mezclar las burbujas que se formen rajaran tu cheesecake.

Cuando mezcles el queso con el azúcar si la receta lleva harina es el momento de ponérsela, porque si no, cuando la masa esté más liquida porque le hayas añadido los huevos, la nata y la vainilla, no te digo nada si lleva calabaza, se te harán grumos y no conseguirás integrarla.

Una vez que pongas la masa en el molde, azótalo, unos golpecitos suaves, que nos conocemos,  sobre la encimera para que salgan las posibles burbujas de aire que son las que rajan el cheesecake.

Se hornea al baño maría para aportarle humedad y conseguir una cheesecake más cremosa, si tu molde es demoldable como el mío lo forramos bien con papel de aluminio, en mis Storis de IG os enseñaba como.
El agua para el baño maría se pone en el momento de meter el cheesecake y debe estar caliente. Puedes poner el molde de la cheesecake dentro de otro molde más grande y ahí poner el agua o en la misma bandeja del horno poner el agua que es lo que suelo hacer yo.

Se hornea sin ventilador, porque al ser una masa sin harina y muy blandita el ventilador puede hacer que tu masa se mueva aunque sea levemente y se raje. 
Calor arriba y abajo, pon la bandeja del medio hacia abajo para evitar que el calor de arriba le pegue muy fuerte al cheesecake.

Como siempre os digo los bordes deben estar cuajados pero el centro debe “flanear” por eso es tan importante que lo dejemos dentro del horno apagado porque se terminara de cuajar con el calor residual y conseguiremos un cheesecake cremoso y bien cocido sin que esté seco.
Al dejar que se termine de cuajar en el horno  toda la noche o por cuatro horas también conseguiremos que la  cheesecake se baje lo menos posible.

Pues esto es todo lo que yo se, sobre cheesecake y sus horneados, no obstante si descubro más cosas iré actualizando el post.
Si tienes algún otro truco estaré más que encantada de que lo compartas con todos.
Te recuerdo que yo no lo se todo, no soy una repostera profesional, solo aficionada,  yo os cuento lo que a mí me funciona con la esperanza de que os sirva.

La receta es de mi querida Bile Mis Dulces Joyas, ella la recordó hace unas semana y yo me enamoré de la receta,  porque se que sus recetas son acierto seguro, aparte de que Bile es un amor.
Yo he hecho algunas variaciones como reducir un poco las cantidades porque era enorme, aunque creo que ahora me arrepiento…jajaja.
También he cambiado la base de galletas porque las he puesto de jengibre como os comentaba, he añadido un poco de maicena a la receta y el último cambio ha sido el de sustituir el  merengue por el caramelo salado.

¡¡Vamos con la receta!!




INGREDIENTES:

Para la base de galletas:
250 gr) de galletas jengibre o lotus o bien galletas normales con una cucharada de especias molidas variadas (canela, clavo, nuez moscada y jengibre).
70gr) de mantequilla sin sal

Ingredientes para el relleno:
425 gr  de queso crema tipo Philadelphia a
temperatura ambiente.
250 gr de queso mascarpone a temperatura ambiente.
150 gr de azúcar blanco
35 gr de azúcar moreno
2 huevos L
320 gr de puré de calabaza
50ml de nata para montar
Una cucharada de maicena
2 cucharaditas de extracto de vainilla
1/4 cucharadita (1/4 tsp) de nuez moscada molida
1/4 cucharadita (1/4 tsp) de jengibre molido
1/4 cucharadita (1/4 tsp) de clavo molido
1/2 cucharadita (1/2 tsp) de canela molida

Para el caramelo salado:
Podéis ver la receta y la elaboración en CarameloSalado
100gr de nueces de pecan.



ELABORACIÓN:

Para la base de galletas:
Para un molde de 22cm (admite también moldes de 20 a 24cm)
Precalentamos el horno a 180 grados.
Con un procesador de alimentos tipo Thermomix o una picadora, trituramos las galletas y le añadimos la mantequilla fundida, si hemos usado galletas normales le añadiremos también las especias.
Ponemos un disco de papel de horno en la base y engrasamos el molde. Con la ayuda de una cuchara ponemos la mezcla de galletas y horneamos unos 10 o 15 minutos y dejamos enfriar.

Para el relleno:
En nuestro amasador con el accesorio pala o con tu batidora de doble varilla mezclamos los quesos junto con el azúcar  y la maicena, batimos hasta que el azúcar y la maicena se integren con los quesos.
Después añadimos los huevos uno a uno hasta integrar, a continuación incorporamos el puré de calabaza y mezclamos.
Por ultimo añadimos la nata, la vainilla y las especias.
Ponemos el relleno en el molde y lo forramos con papel de aluminio para que al hornearlo al baño maría no le entre agua.
Metemos en el horno precalentado a 180 calor arriba y abajo sin ventilador 15 minutos después bajamos la temperatura a 115gr y lo dejamos unos 90 minutos, el tiempo es orientativo comprueba a partir de los 70 minutos como va, recuerda que los bordes deben estar cuajados pero el centro debe “flanear”.
Apaga el horno y déjalo toda la noche y si no es posible al menos tres o cuatro horas y luego otras 2 o 3 horas en la nevera.

Mezcla en el caramelo salado las nueces de pecan y vierte sobre el cheesecake frio.

No te queda nada más que disfrutar de esta maravilla con una taza de café o con lo que quieras.
Espero que os guste y si lo hacéis me lo contéis, si tenéis dudas me las podéis dejar aquí o en mis redes FB o IG.

Como siempre os dejo con el verdadero pedacito de cielo:
“Al que ayuda al pobre no le faltará nada, en cambio, los que cierran sus ojos ante la pobreza, serán maldecidos.” Proverbios 28:27