martes, 26 de septiembre de 2017

Bundt de zanahoria y trucos para hacer un bundt



No hay nada más espeluznante, como que un Bundt desmolde a trozos…
Bueno…
A lo mejor me he puesto un poco melodramática.
Aunque no creo, ahora mismo todos los que hacéis este tipos de bizcochos, estáis meneando la cabeza y dándome la razón.

Así que he aprovechado esta maravillosa receta de Bundt de Zanahoria y Canela, que es un básico que todos tenemos que tener en nuestro recetario, para explicaros que trucos uso yo para que salgan perfectos, o al menos para que minimicemos al máximo los riesgos (vaya frasecita me ha salido).

Este Bundt de Zanahoria y Canela es extremadamente jugoso y lleno de todos los matices de las especias, canela, jengibre, nuez moscada…
Yo suelo hacer muchos bundt o bizcochos porque es lo que más les gusta para desayunar en casa, y nada mejor que hacer estas cosas caseras, que sabemos perfectamente lo que llevan.
Antes de darte la receta, te voy a dejar mis consideraciones o apreciaciones con respecto a la receta y luego te dejo todos los trucos.
Te pido que te lo leas bien todo antes de meterte en harina.




Mis consideraciones:
Yo elegí un molde de 4 cavidades de Nordic Ware, pero podrías usar perfectamente uno grande de 9 tazas (los más normales, vaya) pero también podrías usar un molde de pan de 33x15cm.

Puedes decorar con azúcar glas o con crema de queso como la de estos Minibundt de Plátano.

La harina que lleva esta receta de  Bundt es con levadura incorporada  y además lleva una cucharadita adicional de polvo de hornear. No es una errata.
No se la conversión a harina normal porque todas las fuentes que he consultado dicen cosas distintas. Por otro lado esta harina no solo lleva levadura sino que además tiene bicarbonato, con lo cual y dado que es muy fácil de encontrar en cualquier supermercado mejor nos ahorramos los experimentos que luego no acaban bien. Suelen llamarse: Bizcochona, Preparado de harina…pero si preguntas te suelen indicar cual es.



Trucos para un Bundt Perfecto y no acabar con el a martillazos:

Nos aseguramos de que el molde esta bien limpio, la mejor forma que yo he encontrado para limpiarlos, sobre todos aquellos que tienen unas divinas e inlimpiables aristas, es en el lavavajillas rociados con KH7, a una temperatura máxima de 55 grados. Por las dudas, os comento que  mis moldes están perfectos y no he notado ningún deterioro en ellos por esta causa.
Por supuesto también puedes ponerlos a remojo y con un estropajo suave y KH7 limpiarlos, también venden cepillitos para esa juntas que no hay manera de limpiar, pero un cepillo de dientes destinado a ese fin o un limpia tetinas también te vale.

 Una vez que tenemos solucionado este punto, engrasamos bien, bien, bien el molde, con spray desmoldante que es lo que yo uso o bien con mantequilla fundida y con la ayuda de un pincel y luego espolvoreando con harina o cacao si es de chocolate y volcando el excedente sobre el fregadero.

 Vertemos la mezcla por un lado del molde y dejamos que esta recorra todo el molde, así nos aseguramos que la masa se introduce en todas las hendiduras, lo que hará que al desmoldar el bizcocho esté perfectamente definido. Cuidado con las masas muy densas, porque puede ser que luego se note la junta, así que, con un cuchillo haz un pequeño zigzag donde se ha juntado la masa para que se mezcle bien y desaparezca esa junta.

Llenamos solo hasta ¾ de capacidad, para que no nos rebose luego la masa en el horno, y teniendo la precaución de poner un paño doblado en 4 sobre la encimera damos unos golpecitos, para asegurarnos de que la masa entra en las aristas del molde y para que las posibles burbujas salgan a la superficie.

Los Bundt se hornean sobre la rejilla del horno, precisamente para que el aire caliente circule por el tuvo central haciendo que se horneé de forma homogénea.

La temperatura a la que se hornean estos bizcochos no es aleatoria, es decir, necesitamos una temperatura alta para que luego desmolde bien, mínimo 180 grados a no ser que tu sepas que tu horno calienta más de lo que marca.
Al hornear a esa temperatura hacemos que el bizcocho haga “costra” enseguida y luego desmolda mejor. Hay veces que si la masa es muy liquida o tiene mucha humedad por que lleva fruta, los primero 5/10 minutos pongo el horno a 190 grados y luego bajo a 180, controlando el tiempo de cocción posteriormente.

Una pista para saber que el bundt está cocido, a parte de insertar una brocheta es observando si los bordes se empiezan a despegar cuando se acerca al final de la cocción.

Una vez que comprobamos que está cocido, lo sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla, entre 10/15 minutos, esto variará dependiendo de si es verano o invierno y de la humedad del bizcocho.
Si es invierno a los 10 minutos desmoldo si es verano a los 15 minutos.
Hay que tener cuidado con los bizcochos muy húmedos si te pasas de 15 minutos se humedece tanto que se te puede pegar a las paredes.

Una vez pasado el tiempo que estimes, damos unos “meneillos”  con cuidado al molde, de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo,  digo con cuidado porque en tu afán de que se despegue de las paredes, puedes partirlo, sobre todo si es muy húmedo, no es que me haya pasado a mí, sino que me lo han contado…
Pero esos zarandeos, nos darán una pista fiable sobre si ya podemos desmoldar y también podemos ayudar a terminar de despegarlo del molde.
Finalmente y si has seguido todos estos trucos desmoldamos sobre una rejilla nuestro flamante y maravilloso bundt, admiramos nuestra obra y lo dejamos enfriar.

Estos trucos son los que yo uso y los que me funcionan a mí, no digo que sean los mejores y los únicos, ni mucho menos, yo solo comparto mi experiencia por si te puede ayudar.
Si alguna de estas cosas no te dan resultado ¡no las hagas! Jejeje.
Y si tienes algún otro truco  maravilloso, no te lo guardes y compártelo en los comentarios, que lo disfrutemos todas, que da mucho coraje cuando desmoldan a trozos.

La receta es adaptada del libro El Rincón de Bea.



INGREDIENTES:
175ml de aceite de oliva suave o de girasol
125gr azúcar moreno
3 huevos L
250gr de harina con levadura
1 cucharadita de polvo de hornear
2 cucharadas de canela
1 cucharadita de jengibre en polvo
½ de nuez moscada en polvo
200gr de zanahoria rallada
100gr de nueces picadas (opcional)



 ELABORACIÓN:
Precalentamos el horno a 180gr  y preparamos la rejilla del horno.
Tamizamos la harina con levadura incorporada mas  el polvo de hornear y las especias, reservamos.
Batimos el aceite, los huevos y el azúcar hasta que estén bien integrados, puedes hacerlo con las varilla manuales por último ponemos la zanahoria rallada y mezclamos.
Añadimos la mezcla de harina en tres veces y mezclamos con la ayuda de una espátula hasta que esté bien integrada. Este es el momento de poner las nueces, si es que las quieres poner.
Vertemos la masa en nuestro molde elegido y horneamos durante 30/35 minutos si hemos elegido el molde de cuatro cavidades o 45/50 minutos si hemos elegido un molde de 9 tazas.
Dejamos reposar los 10/15 minutos de rigor y desmoldamos sobre una rejilla.

Si somos capaces dejamos enfriar y decoramos con azúcar glas, si no somos o son capaces de esperar…nos lo comemos sin el azúcar glas.

Espero que os guste la entrada, porque la he elaborado con todo mi cariño  y deseo que os sirvan mis consejos. Ya os digo, que si tenéis más trucos los podéis dejar en los comentarios y así aprendemos todos.
Si tenéis dudas podéis dejádmelas aquí o en mis redes FB o IG.
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Como siempre os dejo con el verdadero pedacito de cielo:
“En cuanto a mí, busco la ayuda del Señor, espero confiadamente que Dios me salve,  con seguridad mi Dios me oirá.” Miqueas 7:7