martes, 11 de julio de 2017

Cheesecake de arándanos y limon sin horno




Este Cheesecake de limón y arándanos Sin Horno y Sin Gluten, es de las cosas más suaves y ricas que he hecho.

Tiene un sabor tan delicado que casi parece una mousse, el toque justo de limón combinado con el sabor de los arándanos es definitivamente delicioso, de hecho fue el comentario de todo el mundo que la probó en el cumpleaños de mi sobrina Martina.


Algunos de mis sobrinos son celiacos, así que, cuando hago la tarta para alguna celebración siempre busco y rebusco para  hacerla sin gluten.
Me satisface tanto ver la alegría con la que celebran mis tartas y sus exclamaciones y más cuando me comentan y más cuando me comentan que los panes y bollos que comen para celiacos no suelen estar muy bueno.
No puedo olvidar,  en concreto la cara de mi sobrina María, cuando me ve aparecer con una tarta tan bonita (según palabras textuales suyas) y pregunta con sus ojos abiertos todo lo que puede:
¿De esa puedo comer yo?
¡Claro bonita!
Su respuesta de: ¡Gracias! me llegó al alma, con una carita de alegría, ilusión y deseo me emocionó tanto que bien vale todos mis desvelos y esfuerzos por preparar la tarta.





Ya sabéis que los arándanos me pirran y si van acompañados de limón más aún, de hecho esta Tarta de limón y arándanos es una de las más vistas y de las que más éxito tienen.

¿He dicho sin horno?
Bueno es “casi” sin horno pero por 20 minutillos de na….no vamos a sacrificar una delicia tan maravillosa como es esta base de merengue y almendra ¿no?
A ver, que si es superior a tus fuerzas y no quieres encender el horno puedes hacer la base que hice para este Pie de Chocolate y Merengue que no necesita hornear.
Pero entonces ya no es sin gluten a no ser que uses galletas sin gluten.
Pero de verdad te digo que esta base de merengue y almendras típica de los países nórdicos es para llorar de alegría, así que te la recomiendo encarecidamente, además hazla a primera hora o a ultima de la noche y arreglado.

La receta es de Passion for baking, éxito asegurado por otra parte.
He hecho alguna variación como poner algo menos de zumo de limón para que coja más cuerpo y el corte os salga más limpio y no se desmorone al cortar.



INGREDIENTES:
Para la base:
4 claras de huevo naturales
220 gr de azúcar glas
Una cucharadita de extracto de vainilla
250 de almendra

Del Cheesecake:
500 gr de queso tipo Philadelphia a temperatura ambiente
500 gr de nata con un 35% de materia grasa
150gr de azúcar
1 cucharadita de extracto de vainilla
6 u 8 hojas de gelatina (según el punto de firmeza  que quieras darle, yo usé 8)
La ralladura de 2 limones
Zumo de 1 limón grande
150 ó 200 gramos de arándanos (pueden ser congelados)
Colorante rosa, opcional.
Del merengue:
3 claras naturales
150 gr de azúcar



ELABORACIÓN:
De la base:
Precalentamos el horno a 180 grados.
Para un molde desmoldable de  22 cm.
Forramos la base con un disco de papel de hornear y dejamos que sobresalga un poco para luego desmoldar con más facilidad y engrasamos los laterales.
Ponemos las claras a batir en el bol de nuestra batidora  y con las varillas comenzamos a montar las claras  a baja velocidad hasta que veamos que empiezan a espumar aumentamos a  velocidad  media alta hasta que forme picos suaves que se vencen al levantarlos subimos al máximo la velocidad y añadimos a cucharadas y poco a poco el azúcar glas, bajamos a velocidad media de nuevo y batimos hasta que los picos sean firmes al levantar la varilla.
Añadimos la cucharadita de vainilla y la integramos a mano con la ayuda de una espátula y con movimientos  envolventes,  a continuación añadimos la almendra molida e integramos.
Horneamos durante 20 minutos o 25 según veamos y dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.

Del Cheesecake:
Ponemos en remojo las hojas de gelatina en agua fría durante 5 minutos.
Vertemos el zumo de limón en una cacerola pequeña,  llevamos a ebullición, apartamos y reservamos para que se temple un poco ya que si está muy caliente anularía el efecto de la gelatina.
Cuando hayan pasado los 5 minutos estrujamos bien las hojas de gelatina para quitar el máximo de agua y las introducimos en el zumo de limón que estará caliente pero no mucho a unos 40 grados, vaya que si metes el dedito lo notes calentito. Dejamos enfriar.

Mientras en el bol de nuestra batidora con el accesorio pala batimos el queso, el azúcar, la vainilla a velocidad media hasta que este esponjoso y sin grumos.
Raspamos los lados del bol para recuperar lo que se queda en las parees y agregamos la nata y seguimos batiendo hasta que  aumente de tamaño.

En este punto agregamos la ralladura y el zumo de limón y batimos hasta que veamos que esta integrado.

Agregamos los arándanos, aquí tienes dos opciones, los puede poner congelados o frescos, como quieras. Pero tienes que tener en cuenta que si los pones congelados, no se van a romper y no teñirán tu masa, así que si los pones congelados o bien usas un poco de colorante como hice yo  o los descongelas antes de ponerlos para que al mezclarlos se rompan algunos un poquito y te tiñan la masa, lo dejo a tu elección.

Antes de poner la masa sobre la base de almendra y merengue pon un tira de acetato por dentro del molde, si no tienes puedes poner papel de horno, el resultado no es tan limpio pero te quedará bien.
Además el papel o el acetato te sierve para dar altura ya que el cheesecake fina le mas alto que el molde.

Llevamos a la nevera como mínimo 4 horas, mejor toda la noche como hice yo.

Del Merengue:
Ponemos en un cazo las claras y el azúcar a fuego lento o al baño maría, esperamos a que se deshaga el azúcar sin dejar de remover, cuando no notemos el azúcar es que ya esta, también puedes usar un termómetro y esperar a que alcance los 55 grados.
Colocamos la mezcla en el bol de nuestra batidora y batimos a velocidad alta hasta que se enfríe a unos 40 grados esto te llevará unos 8 minutos.
Cuando haya cuajado nuestro Cheesecake, lo desmoldadnos y quitamos el acetato o el papel de horno, para hacerlo mejor podemos meter el cheesecake media hora en el congelador.
 Una vez desmoldado ponemos el merengue con mucho arte sobre el , lo podemos hacer con una espátula o si te apetece con una boquilla de tu elección.
Quemamos con un soplete y mucho cuidado, que yo se de una que ha estado a punto más de una vez quemarle el pelo a alguien, no diré quien.



Ya sabéis que llegadas estas fechas os traigo una variedad de postres sin horno para sigáis disfrutando de vuestras celebraciones en familia y con amigos como Dios manda, os recuerdo algunos del año pasado que son de mis favoritos.

Como siempre espero que os guste y lo disfrutéis, no dudéis en mandarme fotos por algunas de mis redes FB o IG para que los vea que me hace muchísima ilusión.

Como siempre os dejo con el verdadero pedacito de cielo:
¡Nunca permitas que la lealtad ni la bondad te abandone! Átalas alrededor de tu cuello como un recordatorio. Escríbelas en lo profundo de tu corazón.
Entonces tendrás tanto el favor de Dios con el de la gente, y lograrás una buena reputación” Proverbios 3:3-4