viernes, 21 de abril de 2017

Tarta limonada rosa



Hoy es mi cumpleaños y para celebrarlo he querido hacer esta Tarta limonada rosa, que es una maravilla, gracias por acompañarme.
Se llama limonada rosa porque lleva limón y frambuesas que es como se hace la limonada que da nombre a la tarta, también puedes hacerla con fresas.

Esta hecha con un bizcocho de buttermilk y limón que la hacer híper jugosa, rellena con una mermelada de frambuesas y de nata, sinceramente y aún a riesgo de parecer petulante, es maravillosa, suave y nada dulce.

Los que me seguís en IG y veis mis stories, estáis al corriente de la elaboración, así que os animo a seguirme y verlas porque resuelvo muchas dudas y además yo creo que os reis un rato.

Os cuento uno,  de los tantos puntos que tiene mi hija pequeña, que por otro lado es igual que su madre.

Pasa por la cocina, pone cara de circunstancia y me dice:
-¿Mami que haces?
-Mi tarta de cumple
- Mmmm..
-¿Que?
-¿Qué triste no?
-¿Por?
- Hacerte tu, tu propia tarta de cumpleaños que por otro lado no vas a probar…
Todo esto con cara de pena, no os vayáis a pensar…
No tuve más remedio que reírme a carcajadas porque no era para menos.




Pero me hizo reflexionar, sobre porque estaba haciendo una tarta que es verdad que no iba a comer…
¿Es solo por el blog?
¿Para tener contenido?
Realmente no, me encanta cocinar para otros, esa es la pura verdad, a mi hermano y a mi nos pasa lo mismo.
Me da igual si reparto y me quedo sin comida o con la parte más pequeña o la peor.
Pero me encanta ver disfrutar a otros comiendo lo que yo he preparado, así que esa es la razón por la que he preparado la tarta.
Además es como una especie de agradecimiento con aquellos que están a mi lado para celebrarlo.
Ea!
Esa es la explicación…
Y la razón de no probarla, bueno unas miguitas si que he probado, son los 15k que he perdido ya, pero todavía me quedan, por eso no pruebo que sino me pierdo y mando todo a paseo…jejeje.

La receta del bizcocho es de Sweetapolita y la crema de nata con gelatina es de Carolina de Love eat Cook, me encantó su truco para montar la nata y que nos aguante perfectamente independientemente del calor que haga. A Carolina la conocí en un taller de repostería de Alma Obregón y es un encanto de mujer con un blog precioso.

Bueno, basta ya de confesiones por hoy y vamos a la receta, pero antes os dejo mis consideraciones.



MIS CONSIDERACIONES:

La cobertura y el relleno  son a base de nata con gelatina, necesitarás comprar un paquete para hacer gelatina de sabores de la marca Royal o similar. Si no quieres, no hace falta que se la pongas, pero da estabilidad a la nata y un sabor estupendo. Esta crema es ideal para verano, ya que la gelatina impide que la nata se desmonte.

Yo compré una marca blanca de polvos para hacer gelatina y tuve que ayudar al color con un poquitito de colorante Claret de Sugar flair.

He hecho una tarta de 3 pisos porque me encantan, pero quizás sería mejor hacerla solo de dos pisos de 20 cm, para ello quítale a la receta del bizcocho un 25%.
Al ser un bizcocho tan húmedo y al ser la cobertura de nata, hace que la tarta se abombe un poquito con el paso del tiempo, por el peso y la falta de fuerza de la nata para sujetar toda la estructura de la tarta,  es algo puramente estético, tampoco es una barbaridad, es solo un poco, pero prefiero decírtelo y que tu tomes la decisión que prefieras.  La nata no es tan fuerte como una buttercream o una ganache que “faja” la tarta mucho más y hace que se conserve recta sin ningún problema.
Ya elije tu, porque todo no lo podemos tener….jajaja.

Si no te gusta la nata y prefieres un SMBC con aroma a frambuesas puedes verlo aquí.

Yo he modificado la receta del bizcocho para que tuviera más sabor a limón.

La forma de hacer el bizcocho es diferente a la tradicional, como os contaba en las stories de IG, y me daba miedo cambiar, normalmente mezclamos los ingredientes húmedos por un lado y luego los secos por otro, porque no queremos batir demasiado la harina para que no se desarrolle el gluten.
Para salir de mi zona de confort decidí seguir la receta y me ha sorprendido mucho, salieron los bizcochos perfectos, jugosos y para nada gomosos o llenos de túneles, como ocurres cuando te pasas batiendo.

Conviene hornear los bizcochos el día anterior para que se asiente la miga y se pueda trabajar mejor con ellos.
En esta ocasión la nata debemos montarla sobre la marcha, pero se hace muy rápido.



INGREDIENTES:
Para el bizcocho:
4 huevos
2 yemas
250ml de buttermilk o 225ml de leche entera y 25ml de zumo de  limón
50ml de zumo de limón
Ralladura de dos limones
350gr de harina
15gr de levadura química
1 cucharadita de bicarbonato
350gr de azúcar
½ cucharadita de sal
225gr de mantequilla FRÍA

Para el relleno:
Mermelada de frambuesa (de buena calidad, siempre será mejor)
500ml de nata para montar con al menos un 35% de materia grasa
4cucharadas soperas de polvo para hacer gelatina de sabor a frambuesa
4 cucharadas soperas de azúcar glas
Colorante rosa Claret de sugarflair si fuera necesario para ayudar al color.

Para la decoración:
Frambuesas fresas unos 150gr
Flores naturales
Tiras de limón confitado o ralladura de limón.



ELABORACIÓN:
Del bizcocho:
Para 3 moldes de 18cm o 3 de 20cm.
Preparamos el buttermilk y lo dejamos reposar 10 minutos.
Precalentamos el horno a 170 grados.
Engrasamos nuestros moldes y ponemos un disco de papel de horno en la base.
Batimos los huevos y las yemas y añadimos un cuarto de taza del buttermilk que teníamos hecho y reservamos.

En el bol de la batidor con el accesorio pala ponemos, la harina tamizada junto a la levadura, el bicarbonato, la sal y el azúcar, mezclamos un poco a velocidad baja.
Vamos añadiendo la mantequilla fría cortada en cubitos a la mezcla de harina y azúcar, batimos a velocidad baja hasta que veamos que la mezcla coge un color como a harina de maíz y no vemos ningún grumo de mantequilla, si cogemos un pellizco de masa esta se compacta entre los dedos.
Añadimos el buttermilk y el zumo de limón y la ralladura, batimos a velocidad media unos 4 minutos.
Pasado este tiempo añadimos poco a poco la mezcla de huevos, yemas y buttermilk que teníamos reservado, una vez que estén bien incorporados, subimos la velocidad y batimos no más de un minuto.

Repartimos la mezcla equitativamente en cada molde, para ello usamos una báscula y horneamos unos 25/30 minutos o hasta que al insertar una brocheta esta salga limpia.

Cuando estén horneados los sacamos y los ponemos sobre una rejilla unos 10 minutos, pasado este tiempo desmoldamos, envolvemos en film y llevamos a la nevera en caliente, para atrapar el vapor y parar el punto de cocción.

De la crema:
Para montar la nata es necesario que el bol, las varillas y la propia nata estén bien frías de la nevera, si se te ha olvidado mete todo 15 minutos en el congelador.
Pon en el bol la nata y la gelatina y la pizca de colorante, bate con el accesorio globo y cuando esté semimontada añade el azúcar glas.
En el proceso de batido se deshará los cristales de gelatina y no se apreciarán.



MONTAJE:
Nivelamos nuestros bizcochos si fuera necesario con la ayuda de una lira o de un cuchillo de cortar pan.
Llenamos una manga con la nata y cortamos la punta de manera que podamos hacer un cordón grueso en toda la circunferencia del primer bizcocho que habremos puesto como base.
Después llenamos con la mermelada y posteriormente cubrimos la mermelada con más nata con la ayuda de la manga.
De esta manera conseguimos un dique que hará que o se salga la mermelada y nos emborrone la cobertura.
Procedemos igual con todas la capas y llevamos a la nevera 15 minutos
Pasado este tiempo damos  una capa finita de crema para sellar las migas y llevamos otros 15 minutos a la nevera.
Sacamos la tarta y le aplicamos la última capa, que esta debe quedar más lisita.
Ya solo nos queda decorar la tarta como más nos guste y usando nuestra imaginación.

Espero que os guste y gracias por acompañarme en mi cumpleaños.
Si tienes alguna duda me la puedes dejar aquí o en alguna de mis redes FB o IG .

Os dejo como siempre con el verdadero pedacito de cielo:

“Bendeciré al Señor, quien me guía; aun de noche mi corazón me enseña.
Sé que el Señor siempre está conmigo; no seré sacudido, porque él esta aquí a mi lado.  Con razón mi corazón está contento y yo me alegro, mi cuerpo descansa seguro.” Salmo 14:7-9