lunes, 13 de febrero de 2017

Red Velvet Layer Cake




Hoy celebro mi cuarto cumpleaños con este blog que tantas alegrías me ha dado.
Para celebrarlo como Dios manda os traigo una tarta Red Velvet es una de mis preferidas y también de mi hija pequeña.
Me preguntan muchas veces que a que sabe una Red Velvet, y yo suelo decir que a Red Velvet, es decir tiene un sabor especial, no sabe a chocolate porque la cantidad que lleva de cacao es muy pequeña, pero le aporta ese punto que junto al buttermilk le da su sabor característico.
El bizcocho es suave y esponjoso y combina a la perfección con esta crema de queso nada dulce.
 Así que fue la elegida para celebrar este cuarto cumpleaños.



Estoy muy agradecida por haber creado este blog, porque sólo me ha dado satisfacciones.
Una de mis pasiones es la cocina en general, no penséis que sólo hago dulces, aunque poco a poco me fui especializando en repostería.
Con 25 años empecé a hornear mis primeras Carrot Cake y mis primeros brownies, hace 25 años no había nada de nada de repostería americana o inglesa en España y menos en Ciudad Real, pero eso no me impidió  seguir haciendo repostería y me iba apañando con lo que encontraba (con un sencillo calculo me sacáis la edad, ¿eh?)
En aquella época era impensable hacer un Red Velvet con su color característico.
Sobre el año 2006 empezaron a surgir los primeros blogs con recetas de este tipo en español y yo las seguía a todas con avidez, porque mis conocimientos de inglés son bastante limitados, y seguir blogs americanos era una tortura para mí porque no entendía ni papa.
Aunque he de decir que hoy en día puedo leer una receta en inglés perfectamente, pese a que yo estudié francés.
Para el 2013 me quedé en el paro y decidí abrir mi blog, el cual deseaba abrir desde hacía 5 años o así, pero trabajando fuera de casa, las niñas pequeñas era complicado.
Una de las cosas que me echaban para atrás era la fotografía, porque sabía que un blog con buenas recetas, buenos bizcochos y lo que es más importante con  buenos cortes, necesitaba buenas fotos.
Pues he aquí, que es otra cosa mas que debo agradecerle al blog, descubrirme la fotografía, me apasiona a partes iguales, disfruto tanto horneando como haciendo fotografía.
Mi primera receta estos Cakepops y las fotos son de móvil, veo estas fotos y me da una ternura inmensa y además muestran mi evolución.

Así que aquí estamos cuatro años después, teniendo mucho que agradecer a todos aquellos que me dieron una patada en el trasero para que abriera el blog como mi amiga Carmen y mi prima Sonia.
Me he encontrado gente fantástica en este mundo dulce, mucho animo y compañerismo y poca envidia.
A todos vosotros que sabéis quienes sois: GRACIAS!!
Y sobre todo, a cada uno de vosotros que me lee, que me deja un comentario, que me dice que ha hecho mi receta y me manda una foto, a los que dais un me gusta, a los que compartís, a los que comentáis en Fb y en IG….porque todos vosotros formáis parte de este pedacito de cielo.

Vamos con la receta que me pongo moñas.
La receta es de Alma Obregón Objetivo Cupcake Perfecto




INGREDIENTES:
Para el bizcocho:
90ml de aceite de oliva suave
220 de azúcar
2 huevos
1´5 cucharadas de cacao puro sin azúcar
200ml de leche
1 cucharadita de zumo de limón
225 gr de harina
Una pizca de sal
¾ de cucharadita de bicarbonato de soda
1´5 cucharadita de vinagre blanco
Una cucharadita de colorante rojo sugarflair extra (este paso es opcional pero no conseguiréis este bonito color)

Para la crema de queso:
400gramos de queso crema
250 gr de mantequilla
250gr de azúcar glas
½ cucharadita de esencia de vainilla
¼ de cucharadita de goma xantana (opcional es para darle más consistencia, pero se puede prescindir de ella si no la encontráis)

Para el ganache de chocolate blanco:
150ml de chocolate blanco
50gr de nata para montar



ELABORACIÓN:
Precalentamos el horno a 160/170 grados
Para un bizcocho de tres capas de  15 cm.
Mezclamos la leche con el zumo de limón y reservamos.
Tamizamos la harina junto a la sal y el cacao y reservamos.
Aparte batimos el aceite junto con el azúcar con la ayuda de unas varilla manuales y agregamos los huevos uno a uno.
Añadimos el colorante a la leche con limón o buttermilk, este paso lo puedes hacer al final cuando ya has finalizado la masa, porque me da miedo sobrebatir y que se desarrolle el gluten, llenando mi masa de túneles y haciéndola gomosa, pero si eres valiente lo puedes hacer así. Si crees que no ha cogido la intensidad de color que tu quieres puedes añadir un poco más, otro truco es quitar un poco de cacao a la receta para que el color sea más intenso.
Añadimos la mezcla de la harina alternando con el buttermilk comenzando con la harina y terminando con ella.
Por último en un cuenco pequeño ponemos el vinagre y luego agregamos el bicarbonato, cuando empiece a espumar lo añadimos a la preparación con un par de vueltas.
Repartimos la mezcla en los tres moldes que habremos engrasado bien y colocando un  disco de papel de horno en la base para facilitar el desmoldado.
Horneamos durante unos 30 minutos o hasta que al pinchar con una brocheta esta salga limpia.
Dejamos enfriar unos 15 minutos sobre una rejilla y desmoldamos envolviendo en film plástico. Llevamos en caliente a la nevera o al congelador porque así atraparemos la humedad.

De la crema de queso:
Batimos la mantequilla ablandada junto con el azúcar glas, hasta que blanqueé.
Añadimos la vainilla y la goma xantana y a continuación el queso bien FRIO de la nevera, esto es importante porque sino la crema se os licuará.
Damos un par de vueltas con la pala a máxima potencia y paramos, si es necesario terminamos de integrar a mano, si nos pasamos de batido la crema se nos cortará.
Llevamos al frigo para que coja cuerpo.

Del ganache:
Picamos el chocolate blanco y vertemos sobre el la nata casi en ebullición, esperamos un par de minutos y removemos, reservamos unos 15 minutos que estará lista para “dripear” nuestra tarta. Si se ha enfriado demasiado la calentamos un pelín en el micro.



MONTAJE:
Nivelamos los bizcochos si fuera necesario, colocamos un disco de Red Velvet y ponemos dos o tres cucharadas de crema de queso según nos guste.
Procedemos así hasta agotar la crema de queso y los discos de bizcocho.
Yo he optado por una decoración semi nude, para ello basta con dar una sola capa de crema de queso y alisar con espátula, aparecerá el bizcocho por algunos lados  y por otros no.
Dejamos caer por los bordes el ganache de chocolate blanco con la ayuda de una cuchara y luego rellenamos el centro.
Yo he remado la tarta haciendo unos rosetones de crema de queso  con la 1M de Wilton y decorando con frambuesas.
¡¡Como siempre se me ha olvidado comprar la velita!!

Tengo que contaros que esta Tarta Red Velvet se la hice a mi suegra para su cumpleaños, que yo no pude probarla porque estoy a dieta, pero a mí me devolvieron el plato vacío, con lo que deduzco que gustó mucho…jajjaja.

Espero que la hagáis y que os guste, que si tenéis alguna duda me la podéis dejar aquí en el blog en comentarios o en mi FB o IG.

Y como siempre os dejo con el verdadero pedacito de cielo:
“Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza siempre está dispuesto a ayudar en tiempos de dificultad” Salmos 46:1

Se os quiere