lunes, 24 de febrero de 2014

Tarta invertida de Zarzamoras y Limón

            

     

Hola Cielit@s, esta tarta me tiene encantada, ….hummm! fresca, jugosa y para los de “yo es que no soy de dulce” no es nada dulce…así compenso la entrada anterior con el Layer de Chocolate blanco y arándanos.




Hasta ahí bien, pero  para ser sincera no me encantó tanto coger las zarzamoras.

-¡Auch!

Vosotros sabéis lo que pinchan las zarzas de las zarzamoras!!!

Así que la primera excursión la hice yo con mis amigas, pero para la segunda, ya mandé a mi marido, que es un santo, con una bolsica…que yo parecía que me había peleao con una pantera.

Pero doy por buenos los arañazos por haber podido preparar esta tarta, la combinación con el limón es súper, la receta me la pasó Carolina del blog La cocina de Carolina de la revista Donna Hay, visitad su blog es precioso, con unas fotos maravillosas, tengo que hacer un curso con ella!

Y  agradecer a mi amiga Covadonga, que tradujo esta receta del inglés, porque una es de la generación del francés en el cole!

La  tarta original es con frambuesas, pero yo que había cruzado media ribera de rio para conseguir las zarzamoras, no iba a poner frambuesas ¿no? He dicho ya lo que pinchan? ¡Auch!

La puedes preparar con cualquier fruta del bosque que prefieras o encuentres, valen congeladas, de hecho en el Lidl y el Aldi suelen haber, y también en el Ahorramás venden un mix de frutas del bosque muy interesantes (¿he nombrado alguna cadena de supermercados?)

Con esta tarta participo en el reto del grupo “Deja sitio para el reto” un grupo de loc@s reposteros la mar de majos, convivimos tan ricamente profesionales pasteleros y blogueros, que una vez salieron de no se que casting…..

Vamos con la receta:

INGREDIENTES:

1 Kilo de zarzamoras, frambuesa o la fruta del bosque de tu elección, descongeladas sobre papel absorbente.

385 grs de azúcar glass (comprada no casera)

190 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente.

2 cucharaditas de ralladura limón sin la parte blanca.

1 vaina de vainilla abierta con las semillas raspadas.

3 huevos.

300grs de harina.
 
1 ½ cucharadita de levadura (entre 6 y 7 grs)

½ cucharadita de bicarbonato (entre 2 o 3 grs)

60 grs de almendra molida.

250ml de buttermilk o en su defecto poner un recipiente con una cucharada sopera de limón o vinagre y añadir leche hasta los 250ml, reservar unos 15 minutos o hasta que se corte.

ELABORACIÓN:

Precalienta el horno a 1800 grados aunque tu mejor que nadie conoces tu horno.

Engrasa el molde y pon papel de horno en la base de un molde de 24 cm, extiende las zarzamoras, aplástalas (un pelín eh?!) para que no queden huecos y se asienten,  espolvorea con 110 grs de azúcar glas.

Mientras bate la mantequilla, el resto del azúcar, la ralladura de limón, y las semillas de la vainilla (abres la vaina con un cuchillo afilado y con el dorso raspas las semillas), hasta que la mezcla esté cremosa, unos 7 o 8 minutos.

Añadir uno a uno los huevos y mezclar bien.

Añadir la harina, la levadura, el bicarbonato, la almendra molida, previamente cernida y alternando con el buttermilk, mezclar hasta que la harina esté justo integrada.

Hecha la masa con una cuchara y un poco de cuidado porque no queremos que las zarzamoras se distribuyan entre el bizcocho, sino que queden abajo y al desmoldarnos nos quede la fruta arriba, por eso se llama tarta invertida.

Hornear por 60 minutos, si ves que empieza a dorarse mucho tápalo con un poco de papel de plata, o hasta que al pincharlo con una brocheta, esta salga limpia.

Y vosotras diréis que;

¿Qué pintan esos bizcochitos en la foto?

Pues creo que al poner zarzamoras estas ocupan más volumen o no son tan “blanditas” como las frambuesas entonces al poner la masa me sobraba o bien masa o me faltaba molde , así que, mirad que bizcochitos tan monos me he marcado, he optado por poner las zarzamoras dentro de la masa.

Dicho lo cual puedes hacerlo en un molde de 26cm que creo que es lo que haré yo la próxima vez.

Sólo diré que salieron 6 y sólo queda un bizcochito.
A ver…?
Uy! 
Actualizo la info; 
¡No quedan!

Os dejo con el verdadero Pedacito de cielo:

“Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de Él”

Evangelio de Juan 3:17